domingo, 19 de junio de 2016

¡¡¡Llegó la mudanza!!!



Ayer fue el día de la mudanza y, vaya, había olvidado cómo eran. Aunque he tenido diez mudanzas en mi vida, hacía nueve años que no me había cambiado de casa. Nueve años de acumular cosas, guardar recuerdos, dejar eso por ahí "por si después lo necesito..."

Pero vale, que con cajas listas, libros amarrados y muebles protegidos, era la hora de cambiarme de casa... ¡¡¡y sobrevivimos!!! No es que una mudanza sea difícil, pero sí puede ser algo caótica y muy cansada. Por eso quise traerles algunos tips que podrían hacerles ese día más llevadero...

1. Deja todo listo un día/noche antes
Sé que suena tentador, pero no, no habrá tiempo mañana. Generalmente las personas de las mudanzas tienen años de experiencia, y una vez que lleguen a tu casa, harán las cosas tan rápido como les sea posible, así que todos tus pendientes deben estar cerrados para que tú puedas guiar a los de la mudanza y concentrarte en el momento.

Te recomiendo dejar lista una pequeña maleta con ropa para 2 o 3 días y tus artículos de aseo personales, de esta manera no tendrás que preocuparte por dónde quedó tu cepillo de dientes o los calzones... También es bueno hacer una lista con las cosas que se llevará la mudanza (número de cajas, muebles, objetos como espejos, macetas y otras cosas que no irán empacadas...), de esta forma puedes llevar un control.

Recuerda dejar a la vista una caja de herramientas, sábanas y almohadas para tu cama, papel de baño, una toalla, jabón y platos y vasos. Será lo primero que usarás en tu nuevo hogar.

2. Confirma el servicio
Un día antes, llama a la mudanza y confirma con ellos día, hora y dirección, de esta forma te asegurarás que no haya contratiempos en el mero día.

3. Levántate temprano
Lo mejor es hacer una mudanza en la mañana (a las 10, por ejemplo), pues así tendrás el resto del día para ir armando tu nuevo hogar o, si está lejos, tendrás el tiempo suficiente para el traslado. Levántate temprano y desayuna, así evitarás andar a las carreras después. Si vas a llevar cosas en tu auto, éste es el momento de subirlas al vehículo, pues una vez que llegue la mudanza, no tendrás tiempo.

4. Pide ayuda
Si tienes la oportunidad, apóyate en amigos, familiares, tu novio o incluso alguien del trabajo, de esta forma tendrás un par de manos y ojos extras para lo que se necesite. También es más llevadero todo si tienes con quien hablar y distraerte, ¡no lo hagas solo!


Cuando la mudanza llegue...

5. Toma el mando
Indícales qué se va y qué se queda (en caso de que algo se quede); por ejemplo, si es la casa de tus padres, indica qué se va contigo y qué es de ellos. Pídele a alguien de tus amigos o familia que vigile el camión (no es que se vayan a robar algo, pero puede supervisar que todo sube y que traten bien tus cajas, además de resolver cualquier duda) y tú guía a la mudanza y ve tachando las cosas de tu lista conforme se las vayan llevando.

6. Llega rápido a tu nuevo hogar
Cuando el camión se vaya, vete tú también a tu destino, así podrás llegar con tiempo para organizarte y preparar el camino para la mudanza. Te aconsejo hacer un día antes unos letreros para los cuartos que puedas pegar en las puertas; pueden decir "Cuarto 1", "Cuarto 2", "Sala de televisión", etc., de esta forma, cuando la mudanza llegue puedes guiarlos más fácil diciéndoles: "Eso va al Cuarto 1, eso al 2".


7. Divide el trabajo
Es tu casa y tus cosas, por ende tú debes guiar a los de la mudanza de qué va dónde. Nadie mejor que tú para decirles dónde quieres que queden los muebles y dónde las cajas. No pienses que después tú moverás las cosas a donde vayan, aprovecha que están los de la mudanza ahí (¡y que les pagas por ello!) y pídeles que te dejen las cosas donde irán. Si ya después cambias de opinión, es otra cosa...

También pide a alguien que te ayude con el camión de la mudanza, supervisando que bajen todo. Antes de pagar a la mudanza, revisa con tu lista que todas las cajas, muebles y demás objeto hayan llegado y en buen estado, revisa tú mismo que el camión esté vacío y, entonces sí, dales las gracias a los de la mudanza y déjalos ir.

8. Olvídate de los detalles, concéntrate en el todo
No intentes empezar por poner cuadros, macetas y objetos pequeños. Lo primero es que decidas dónde irán los muebles y electrodomésticos grandes; a partir de ahí, tendrá un mejor panorama para ir acomodando lo demás. Por regla general, deja las cosas de colgar al final, pues es posible que en los primeros días cambies de opinión respecto a los muebles, y no querrás estar perforando tus paredes varias veces.

9. Ten una libreta a la mano
Es muy seguro que en este primer día comiences a notar detalles y defectos que no habías visto antes. Anótalos y anota todas las ideas que se te vengan a la mente en una libreta, de esta forma después podrás regresar a ellos y evitar preguntarte "¿Qué quería hacer?".


10. ¡Consigue comida!
El tiempo durante las mudanzas se va rapidísimo, así que no te olvides de revisar de vez en cuando el reloj para asegurarte de que no han pasado seis u ocho horas desde tu última comida. Recuerda: la pizza siempre es la solución, más que nada porque no requiere realmente de platos (unas servilletas bastan) y te la entregan caliente y hasta con refrescos en la puerta de tu casa. Otras opciones son tortas, sándwiches, quesadillas o pedirle a algún conocido que te lleve algo.

11. Pide ayuda de nuevo
Una vez que la mudanza se fue, es hora de instalarte. Si es la primera vez que vives solo, probablemente necesites una mano con algunos muebles que se deben armar. Y aunque no sea así, habrá repisas, cuadros y cosas que colgar, cajas que abrir, muebles que mover..., así que tener unas cuantas manos extras te servirá un montón. ¡Y no te olvides de poner algo de música de fondo! Eso siempre levanta el ánimo y recarga energías.


12. Relájate y disfruta
Aunque tal vez una parte de ti ya quiera ver todo despejado y libre de cajas, vete con calma. Tienes el resto de tu contrato de renta para desempacar, así que mejor tómalo con calma, relájate con tus amigos y familiares, y descansen después de tan tremendo día, ¡se lo merecen!

Oh, y una última cosa: ¡toma fotos! En especial si es tu primera casa, querrás conservar algún recuerdo para el futuro ;)



2 comentarios:

Gracias por pasarte y comentar, ¡espero que nos sigamos leyendo! Un abrazo :)