domingo, 31 de enero de 2016

Tus padres y tu proceso de mudanza


En el post anterior les di algunos tips sobre cómo saber si es hora de independizarse y salir del nido. Bueno, pues hoy les traigo un consejo más: el arte de involucrar a tus padres en tu proceso de mudanza.

Cuando por fin tomaste la decisión de vivir solo, hay una especie de adrenalina en el aire: es un cambio importante el que estás por dar y todo lo relacionado con él te emociona. Por ello, es normal que apenas entres a una tienda, estés pensando en comprar cosas para tu nuevo hogar.


Yo lo hice. Desde hace como año y medio empecé a comprar cosas: primero unos vasos que amé por aquí, luego unas copas que se hacían juego por allá, luego llegaron unos hermosos cubiertos que también combinaban con el estilo, ¡luego las promociones del Día de Madres! (tiempo ideal para comprar electrodomésticos, por cierto).


Así, cuando vine a ver, ya tenía yo medio cuarto abarrotado de cosas en cajas. Gracias al cielo, en casa teníamos un cuarto-bodega donde pude empezar a meter las cosas (¡antes de comprar algo, piensa si tienes dónde guardarlo!). Pero créanme cuando les digo que ya está más lleno que vacío a estas alturas.

Comprar cosas para tu depa es padre y hace que la sensación de cambiarte se refuerce y se sienta más real, y no sólo para ti. Es una gran manera de que tus papás también se vayan haciendo a la idea de que pronto dejarás realmente el nido.

Involucrarlos cuando haces estas compras (o cuando sales a ver departamentos), pedirles su opinión e incluso pedir ayuda al empezar a empacar tus primeras cajas, hará que su relación se refuerce, pero también les permitirá a ambos (a ti y a ellos) darse cuenta de que las cosas van en serio y que no hay vuelta atrás.


Este fin de semana yo lo viví con mi madre. Estaba yo en el cuarto-bodega armando unas cajas para guardar mis últimas compras, cuando ella llegó y se sentó a verme. No me ayudó en sí a empacar. Estuvimos más bien hablando, mientras ella me veía. Pero puedo apostarles lo que quieran que ese proceso ella lo tenía que vivir: tenía que verme empacando, viendo que era realidad mi inminente partida. No dijo una sola palabra al respecto, pero yo sé que no debió ser del todo fácil para ella.

Así que tú también llama e involucra a tus padres. Permíteles sentir que, aunque ya estás a dos de dejar la casa, sigues tomando en cuenta sus opiniones y que las valoras. Deja que ellos vivan este proceso contigo, porque para ellos será una pérdida en muchos aspectos. Es como un proceso de duelo: irán poco a poco, pero este tipo de acciones los ayudará a entender las cosas y a asimilarlas mejor.

Este post fue tal vez muy personal, pero creo que es una experiencia que puede servirte si estás planeando cambiarte de casa. Un abrazo,



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