lunes, 25 de enero de 2016

Sobre cómo decidí independizarme


Probablemente el tema que más tocaré en el blog en los próximos meses será sobre cómo decidí independizarme, el proceso de buscar un departamento, las cosas que debes comprar y las que no son tan necesarias, y qué sucede a partir de la primera noche que vives solito...

Pero, antes de todo eso, está la gran cuestión: ¿cómo es que decidí independizarme? ¿Cuándo, dónde o por qué tomé esta decisión? A continuación te cuento mi historia y algunos tips que puedes aplicar para saber si tu momento de "dejar el nido" ha llegado...




Yo decidí independizarme principalmente por dos motivos: porque ya soñaba con tener mi propio espacio y porque comenzaba a tener problemas con mi mamá. Todos tenemos problemas con nuestros padres, la relación perfecta no existe, se construye en el día a día. Pero cuando tienes más de 24-25 años y tus papás siguen rigiendo en algunas cosas tu vida, bueno... digamos que ya no es tan agradable.

En mi caso, yo siempre he sido muy madura y responsable. Trabajo en la misma empresa hace años. Terminé la carrera con buenas notas. Me pago prácticamente todas mis cosas (desde mis medicinas si me enfermo, hasta mi ropa, libros o salidas con amigos, ¡incluso mantengo a mis gatos!). Así que cuando eres así de independiente en casa de tus padres, pueden surgir algunas fricciones. Ellos tal vez hagan comentarios sobre el dinero que decides gastar y en cómo lo haces, en tus horas de llegada y salida, en tus hábitos, en que debes aportar dinero a la casa...

Por el otro lado, tú mismo te das cuenta de cuánto has crecido y progresado. Tal vez tus amigos aún no se independizan ni se casan, pero conoces a alguien que ya lo hizo y sabes que vive feliz. Te entra la espinita. ¿Será que puedes vivir solo o con alguno de tus amigos? ¿Estarás listo para ello? Y creo que, llegados a este punto, es cuando uno debe empezar a plantearse las cosas fríamente.

Tips para saber si estás listo 
para volar del nido

1. Puedes irte en paz

Salirte de casa porque tienes broncas con tus papás no está bien; en serio, no lo hagas. Tampoco les avises 1 semana antes ni mucho menos. El chiste es salirte en buenos términos. Entre más dramática hagas tu salida, más parecerás un niño y no darás la imagen del adulto que quieres proyectar. Si quieres irte, que sea porque quieres experimentar esta nueva etapa en tu vida, no porque estás en medio de un berrinche, porque seguramente al rato de arrepentirás.

2. Analiza tus finanzas

Para salirte de casa es porque tienes un trabajo estable (mínimo ya llevas ahí 10 meses, por no decir que el año, y ves que la cosa va para largo), y porque ya consigues mantenerte a ti mismo en algunos aspectos de tu vida. Ya sea que tú corres con tus gastos (medicinas, ropa, salidas, celular, transporte, etc.) o que tienes un buen sueldo que te permitirá vivir solo, o que aportas dinero en casa de tus padres que fácilmente podrías invertir en una renta.

Si tienes muchas deudas, lo mejor es que esperes un poco. Independizarte sale caro, ¡muy caro!, en especial si quien pagará las cosas eres tú, y no mamá y papá. Toma en cuenta que por lo general tienes que pagar un mes de depósito y la primera renta de golpe, más el camión de mudanza, más tus muebles y electrodomésticos...

Un tip que me dio un tío es que lo que planees gastar en tu renta, sea 1/4 de tu sueldo. Esto es, si ganas 10,000 al mes, no debes tener una renta de más de 2,500, de manera que los 3/4 restantes puedan irse a cubrir servicios (agua, luz, teléfono...), mantenimiento, despensa, transporte y demás gastos, y que te permita tener un pequeño colchón de ahorro para "emergencias".


3. Planea con tiempo

Sé que la idea de por fin vivir solo es maravillosa y te llena de emoción y adrenalina, pero no dejes que tus impulsos ganen y mejor trata de mantener la cabeza fría. Hacer las cosas con tiempo y bien te permitirá sentirte más preparado y podrás prevenir algunos problemas en lugar de enfrentarlos de golpe, entre ellos la cuestión del dinero del punto anterior.

Inicialmente yo tenía un plazo de 8 a 10 meses para irme de casa, tiempo en el que hice cuentas y asigné una parte para ahorrar para el mes de depósito, de renta, la mudanza, las cosas por comprar, etc. Por cuestiones del destino, faltando unos meses para que se terminara el plazo, mi mamá tuvo que ser hospitalizada y mis ahorros se fueron de momento. El dinero regresó después, pero este incidente me hizo ver que no estaba lista para haberme salido 2 meses después.

Me reorganicé, reajusté mis finanzas y lo que hice fue empezar a investigar en serio, comparar precios de renta, de muebles, de productos, hacer listas de los indispensables por comprar... Decidí prepararme, y me di entonces otros 10 meses para la mudanza. Ahora mi plazo fijado es para mayo de este año, y todo va viento en popa. Hasta he ido comprando algunas cosas para mi depa, ¡cosa que disfruto muchísimo!

4. Avisa con tiempo

Sé que tu emoción por vivir solo puede ser enorme, pero para los padres suele ser un golpe duro. Su "bebé" (sí, sigues siendo su bebé mientras vivas bajo su techo, sin importar tu edad) al fin va a dar el gran paso lejos de ellos y aprenderá que ya no los "necesita" tanto como ellos quisieran.

Así te cambies a 3 cuadras, para tus padres será difícil. Piensa en todos los años que llevan "invertidos" en ti y en tus hermanos, ¡es toda tu vida! Durante 20, 25, 30 años se han enfocado en ti, en cuidarte, en sacarte adelante. Han estado al pendiente en todo momento. Están acostumbrados a verte todo el tiempo en casa, así llegues tarde o faltes unos días porque te vas de viaje, al final saben que llegarás.

Así que planea darles la noticia con tiempo. Yo te recomiendo empezar soltando indirectas, como que a "tal" edad te gustaría vivir solo o que tu amigo fulanito ya vive solo y se ve que es genial. Luego habla con ellos de frente, y explícales tu plan. Entre más preparado vayas, será mejor, pues te verás más "adulto" y maduro. Diles qué plazo de tiempo crees tener antes de mudarte, pídeles consejos y ayuda, muéstrate seguro sobre lo que vas a hacer, e invítalos a que formen parte de la experiencia. ¡Lo agradecerás!


5. Investiga t-o-d-o

Vivir solo implica muchas cosas. Es un análisis constante de tantos factores que es fácil volverse loco. Aunque en principio suena fácil (hacer maletas, salir de casa, buscar depa), en la vida real es más complicado. Primero, de nuevo: el dinero. Realmente es una cuestión que debes analizar con calma.

Empieza haciendo una investigación sobre las rentas en la ciudad donde planeas vivir. ¿Cuál es el promedio de renta por colonia? ¿Qué tipo de departamento puedes pagar? ¿Te queda cerca o lejos del trabajo o la escuela? ¿Te incrementará o disminuirá gastos de transporte? Haz un par de llamadas e investiga los pagos de servicios en esa zona, ¿cuánto suelen pagar de agua y luz al mes?

Pégate a tu mamá y analiza qué compra en el súper y cuánto gasta cada semana o quincena. Observa cuánto duran los productos de limpieza. ¿Cuánto pagan de gas en tu casa y cuánto tiempo les dura? ¿Y de teléfono? ¿Televisión? ¿Celular?

Luego investiga el costo de muebles y electrodomésticos. Irte a vivir con todo puesto y nuevo es imposible, hazte a la idea desde un principio. Lo que puedes hacer es hablar del tema con amigos y familiares, siempre hay alguien que regala algo (un mueble por aquí, un sofá viejo por allá); no es mucho y no será siempre de tu estilo, pero es la mejor forma de empezar. Antes de ponerte a comprar cosas para decorar tu depa, piensa en gastos importantes como la estufa (en caso de que no tenga una), el refrigerador y probablemente una lavadora pequeña (a menos que quieras ir a la lavandería cada semana).

6. ¿Juntos o separados?

Sí, son muchos los gastos para decidir vivir solo, por eso muchos deciden empezar rentando con otra persona, sea conocida o no. Eso sí, plantéate la idea con la mente fría: yo sé que vivir con tus amigos suena fenomenal (¿quién no quiere vivir como en Friends?), pero la realidad será otra. Tendrán problemas de todo tipo, e incluso puede que en unos meses se vayan y te dejen varado con una renta, ¿podrás pagarla tú?

Vivir con otra u otras personas es muy difícil. Si vas a hacerlo, pongan un reglamento desde un inicio y fírmenlo todos de conformidad. Establezcan los gastos y qué pasará si alguno tiene que irse del departamento por alguna razón. Hablen sobre las fiestas, los invitados, la comida, los niveles de música, y qué pasará si alguno tiene un "invitado" en su cama un día... Mejor hablarlo ahora, que llevarte malas sorpresas después.


7. No te estreses

A menos que tus padres tengan en este momento tus maletas afuera de casa, no te estreses por independizarte. Es una gran decisión, tan importante como decidir casarte, tener hijos o comprar tu primer coche, así que tómate tu tiempo y analiza las cosas. Es normal sentir miedo y, como en todo lo importante que hacemos en la vida, hay que enfrentarlo.

Recuerda que los plazos pueden moverse. Si las cosas no están saliendo como deseas al principio, es mejor posponer un poco las cosas y hacerlas bien, ¡no fuerces nada! Se trata de que esta experiencia sea algo padre de vivir, y no una tortura china.



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