lunes, 11 de enero de 2016

El arte de meterte el pie a ti mismo y de posponer


Como les comentaba en la entrada anterior, soy experta en posponer cosas. Organizadamente experta, he de añadir. Amo hacer listas y calendarios, tengo agendas y cuadernos especiales, y en ellos anoto una y otra vez todas las cosas que deseo hacer: pueden ir desde los propósitos del año, hasta acordarme de sacar la basura o limpiar mis botas.

Son docenas de listas, organizadas por temas, días, semanas, meses, niveles de urgencia... Y lo peor es que son listas que vengo acarreando, en su gran mayoría, desde hace años. Y cuando digo años, me refiero a 5, 7, 10 años.

Pero, ¿por qué nos pasa esto? ¿Por qué pareciera que es imposible sentarnos a hacer las cosas? Seguramente les ha pasado, que un día lleno de ánimos lograron sacar varios de sus pendientes de golpe y se sintieron súper bien con ustedes. Entonces, ¿por qué no hacerlo así diario? ¿Qué nos detiene?


Yo le llamo el "arte de meterte el pie a ti misma", aunque muchos expertos prefieren decirle "miedo". Y tal vez pienses: ¿miedo? ¡Por favor! Ni que le tuviera miedo a sacar la basura y llevar la colcha a la tintorería. Pero no estamos hablando de ese tipo de miedo que te dan las películas de terror o las serpientes y las arañas. Estamos hablando del miedo a crecer, a progresar, a madurar, a demostrarnos que somos capaces de todo lo que queramos en la vida.
Vivimos, por desgracia, en una sociedad que nos ha hecho sumamente dependientes de los demás, con un rol delimitado y requisitos básicos que debemos llenar. ¿Terminar la preparatoria? Requisito indispensable. ¿Sacar la basura? No tanto. ¿Irte de viaje y publicar las fotos en Facebook? Indispensable. ¿Llevar la colcha a la tintorería? No tanto. ¿Independizarte, tener coche y trabajo antes de los 30? Indispensable. ¿Ir al oculista para el chequeo anual? No tanto.

Esto va creando jerarquías en nuestra vida: aprendemos a qué cosas queremos o debemos darles importancia y a cuáles no. No es que sacar la basura vaya a posponerse por años, pero seguramente sí será lo último en tu lista luego de responder tus whats, checar Face y Twitter, hablar con tu amiga o tía sobre el último chisme, ver qué hay en la tele y darte 15 60 minutos de "merecido" descanso. ¿Y sabes qué? Igual no tienes que sacar la basura ahorita, mejor que sea mañana antes de irte a la escuela o el trabajo, y sirve que así puedes entrar a YouTube de una vez...

¿Te suena? Eso es porque hemos aprendido a vivir "para afuera", hacia los demás, a la imagen que queremos proyectarle a los otros. ¡Y eso requiere mucho tiempo! Aún si no nos damos cuenta, cada post, foto y video que decidimos compartir o no, tiene un por qué: afectan la imagen que damos a los demás y lo que ellos pensarán. ¿A la gente que le importa si sacaste la basura el lunes o el martes, o si esa colcha lleva esperando la tintorería hace 3 meses? Mientras tu casa se vea limpia cuando te visitan, los detalles dan igual.

Pero para ti no. Para ti los detalles deberían ser lo más importante. Como mencioné arriba: cada que logramos una meta, por mínima que sea, nos sentimos bien con nosotros, a gusto. Lavar y alzar los platos, poner la lavadora, sacar la basura y planchar 3 camisas, nos pueden hacer sentir "superpoderosos" y pensamos "Wow, qué bien invertí mi tiempo hoy". El problema es que nadie le da "like" a esas acciones, ni se percata de ellas. Y estamos tan acostumbrados a recibir esos "likes" y esas aprobaciones, que por eso le damos prioridad a las cosas que no debemos.

El aprender a hacer las cosas y dejar de posponer, debe basarse en un "mirar hacia dentro", hacia ti, a tus verdaderas necesidades y obligaciones. Es establecer nuevas jerarquías y un horario. Es cambiar tu forma de pensar. No es que ya no tendrás tiempo para ver videos en YouTube, pero probablemente será menor al que tenías antes, pero, a cambio, tendrás todo al día en casa y eso te dará una sensación de plenitud, tranquilidad y satisfacción que no encontrarás en otro lado.

Aunque no todo lo que posponemos sea por "miedo" y sí muchas veces por flojera, es importante que analices qué es lo que te detiene a ti y que no confundas una cosa con otra. Sacar la basura seguro es un problema de flojera, pero el llevar años posponiendo esa visita al doctor, esos análisis que te mandaron, el aprender a manejar o esas clases de ballet o de pintura que querías tomar, están ligados al miedo.

Miedo a lo desconocido, a lo diferente, a lo nuevo, a lo que nunca hemos hecho..., pero miedo al fin y al cabo. Haz una lista de tus pendientes. Divídelos entre aquellos que puedes hacer "rápido" y en una sola vez (como sacar la basura) y aquellos que te llevarán más tiempo. Y pregúntate a ti mismo: ¿por qué no estoy haciendo esto? ¿Hace cuánto lo pospongo? ¿Será que tengo miedo de algo? ¿De qué? ¿Por qué insisto en meterme el pie a mí mismo?

Si te das un rato para este ejercicio, te prometo que encontrarás la fuerza para empezar a sacar tus pendientes adelante y dejar de posponer. ¡Ánimo!


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